• La diabetes se ha convertido en uno de los mayores problemas de salud en nuestro país. Según datos de la IDF, más de 1,5 millones de chilenos sufren esta enfermedad, número que los especialistas señalan que aumentará en los próximos años si no se toman medidas para educar y prevenir a la población.
  • El desarrollo de nuevas tecnologías ha mejorado la vida de los pacientes en los últimos 15 años, pero ese esfuerzo de la industria debe ir en paralelo con el desarrollo de políticas públicas que aborden el problema de la diabetes desde todos los puntos de acción.
  • La Alianza por un Chile sin Diabetes –entidad de la que es parte la Cámara de Innovación Farmacéutica- se ha convertido en un gran ejemplo de cómo la unión del mundo público con el privado pueden lograr mejoras y avances para toda la comunidad en este tema.

 

La diabetes es una de las enfermedades que tienen mayor prevalencia actualmente en Chile, ya que según los datos de la IDF (Federación Internacional de Diabetes), más de un millón y medio de personas padece de diabetes y se espera que aumenta a 1,8 millones para el año 2035. Esto significa que uno de cada 10 chilenos sufre de esta enfermedad y representa al 12% de la población adulta entre 20 y 79 años, números que además colocan a nuestro país entre los índices más altos de toda Latinoamérica.

Es esta realidad la que ha motivado que los diversos actores públicos y privados hayan puesto énfasis en los últimos años al desarrollo de políticas de educación y prevención que permitan mejorar el tratamiento de los pacientes, mientras que la industria farmacéutica ha generado nuevas tecnologías y tratamientos para quienes sufren de esta enfermedad.

Alejandro Penagos, director de Market Access & Public Affairs de Novo Nordisk, compañía farmacéutica líder en el área de la diabetes y que es parte de de la Cámara de Innovación Farmacéutica (CIF), organización que es parte de la Alianza por un Chile sin Diabetes, comenta: “En Chile se ha avanzado mucho en el apoyo al tratamiento de la diabetes. En general, los pacientes reciben su insulina en el momento adecuado. A pesar de que no sea insulina de última generación, el Ministerio de Salud (MINSAL) se preocupa por dar el producto a tiempo. Además, con la Ley Ricarte Soto, el gobierno avanzó bastante con respecto a las bombas de insulina. Eso es muy relevante, porque pocos países la entregan”.

Sin embargo, de acuerdo al ejecutivo, aún queda mucho por avanzar. “Desde el punto de vista de medicamentos, todavía queda un camino por recorrer. Falta involucrar los conceptos de Economía de la Salud y de valor clínico y económico más allá del precio unidad por unidad, un concepto que ya está obsoleto. No obstante, vale señalar que el concepto de farmacoeconomía aún es muy incipiente en el país. Es un camino que está apenas comenzando a recorrerse, pero las perspectivas son positivas al compararse con el escenario latinoamericano”, agrega Alejandro Penagos.

El aporte de la innovación farmacéutica

Por ello, en los últimos 15 años, la industria farmacéutica ha desarrollado una serie de avances e innovaciones en el tratamiento contra la diabetes. Un ejemplo de ello es la creación del lápiz para la aplicación de la insulina, lo que permite a los pacientes inyectarse de una manera más práctica y autónoma, con mayor adherencia y mejores resultados clínicos. Si bien la mayoría de las isapres tienen cobertura para esta tecnología, a nivel público aún se debe avanzar en esta materia.

El lápiz no es lo único que se ha desarrollado e introducido para los tratamientos en nuestro país. Alrededor de 2006 se comenzó a lanzar una nueva clase de medicamentos: los inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (o DPP-4), que abrieron un nuevo panorama en el manejo de la diabetes, debido a que son fármacos orales con beneficios adicionales a las terapias existentes en ese momento. Posteriormente, se introdujeron los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2), que también son de uso oral. Mientras, en paralelo se han desarrollado las insulinas modernas análogas, las cuales brindan muchos más beneficios en eficacia y seguridad para los pacientes con Diabetes Tipo 1 y Tipo 2.

A nivel de dispositivos médicos también ha existido un gran avance con las bombas de insulina, mecanismo que imita la función del páncreas liberando automáticamente pequeñas cantidades de insulina en el cuerpo todo el día, mejorando así la administración y ajuste de las dosis.

“¿Llegará un momento en el cual conseguiremos la cura de la diabetes? No lo sé, pero hemos avanzado increíblemente en el desarrollo de nuevas terapias y dispositivos para combatir de manera más efectiva y segura la enfermedad; si tomamos en consideración la historia, hace 100 años la gente se moría a temprana edad de diabetes tipo 1. Ahora los pacientes pueden vivir una vida gracias a los avances en el área. Vamos por un buen camino, y así seguiremos para Cambiar la Diabetes”, señala Alejandro Penagos.

La relevancia de la Alianza por un Chile sin Diabetes

Sobre este último punto, Alejandro Penagos le da una gran relevancia al trabajo de la Alianza por un Chile sin Diabetes (a la que pertenece la CIF y sus asociados), entidad que se formó en 2015 con la misión de promover la difusión del conocimiento, la prevención y el cuidado de la diabetes en Chile. Todo esto mediante un trabajo colaborativo entre distintos miembros del mundo público y privado, donde se incluyen entre otros el Ministerio de Salud, la Embajada de Dinamarca, universidades, laboratorios y asociaciones ligadas con pacientes y especialistas en diabetes.

“El objetivo de la Alianza -de la cual nuestra cámara (CIF) es parte- es trabajar de manera colaborativa entre el sector público y privado en actividades prácticas dirigidas a avanzar de manera significativa en la lucha contra la diabetes; la pragmaticidad es clave en este esfuerzo, ya la convierte en una iniciativa innovadora dentro de Latinoamérica, porque es una de las únicas donde se trasciende del marco teórico y hay una lista de trabajo concreto de actividades que ya se están ejecutando. Es un muy buen ejemplo de cómo hacer un trabajo en conjunto entre el sector público (MINSAL), sector privado, sociedades, academia, entre otros. Conociendo los sistemas de salud de toda Sudamérica, puedo decir con certeza que hay que felicitar a los miembros de esta Alianza, ya que son pioneros en la región y un ejemplo para seguir en Chile, no solamente en el área de la diabetes o la salud, sino que en otros campos de la sociedad”, comenta Alejandro Penagos.

En este sentido, el Foro-Consenso Diabetes Visión 2020 de agosto recién pasado y que fue organizado por la Alianza por un Chile sin Diabetes es una muestra clara de este interés y el trabajo que se está desarrollando. Allí se reunieron especialistas y actores de todas las áreas involucradas en el tema diabetes en el país, logrando participación, debate e ideas para seguir avanzando en la mejora de tratamientos y en la generación de políticas que beneficien a todos los chilenos, tanto los pacientes que sufren la enfermedad como a sus entornos.

Prevención y educación

Alejandro Penagos recalca que junto a lo que realiza la Alianza en su accionar y la industria farmacéutica para tener medicamentos más efectivos en el tratamiento de la diabetes, una parte vital es también contar con mayor difusión de los alcances de esta enfermedad en términos de educación y prevención. “Un paciente que es diagnosticado con diabetes tipo 2, lo primero que debe saber es que debe cambiar su estilo de vida, realizando más actividad física y alimentándose de manera saludable. Lamentablemente, cuando el paciente llega al médico ya está muy avanzada la enfermedad y tiene que ser tratado con medicamentos”.

Por lo mismo, enfatiza Alejandro Penagos, es primordial implementar programas de prevención y educación, porque la población debe estar sensibilizada con respecto a una enfermedad como la diabetes y las consecuencias que tiene, no solo físicas sino que también económicas, tanto en lo personal de cada paciente, así como también a nivel de Estado. De ahí, la relevancia de tener un estilo de vida saludable, alimentación sana, entre otros factores que ayudan a evitar esta enfermedad.

Junto a ello, se debe tener un acceso oportuno a los servicios e instituciones de salud, para poder ser atendido por médicos capacitados que identifiquen la enfermedad y sea tratada adecuadamente, con las especificidades de cada paciente. “Siempre debe existir un análisis completo de cada persona: antecedentes, perfil actual del paciente, exámenes de laboratorio, si tiene otras enfermedades. Cada paciente es un mundo y debe tener su propia ecuación a la hora del tratamiento”, agrega Penagos.

Acerca de la diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que se produce cuando el páncreas deja de producir insulina, no lo hace lo suficiente o cuando el organismo no puede utilizarla correctamente. La insulina es una hormona producida por el páncreas, que se encarga de regular la glucosa en la sangre.

Existen distintos tipos de diabetes, siendo más común la tipo 2. La diabetes tipo 1 es una patología autoinmune que elimina las células que producen insulina del páncreas, representa hasta el 5% de todos los casos de diabetes en el mundo. Los niños y jóvenes son quienes comúnmente se ven afectados, quienes dependen de inyecciones de insulina.

La tipo 2 representa el 95% o más de todos los casos de diabetes a nivel mundial y se debe a una combinación de resistencia a la insulina y deficiencia de dicha hormona.


Más información en:

www.diabetesvision2020.cl