En la comisión de Salud del Senado ya se aprobó un proyecto que busca dar atención preferente a los adultos mayores en el sistema público y en el privado.

 

En poco más de ocho horas se completan una jornada laboral, cinco partidos de fútbol seguidos o casi seis películas sin comerciales intermedios. Incluso se podría viajar volando más de 6 mil kilómetros para aterrizar directo en Centroamérica.

Cualquiera de esas cosas pudo haber hecho Nancy Sepúlveda (78) si no hubiese tenido que pasar ese tiempo sentada en las dependencias del Hospital Sótero del Río desde las siete de la mañana hasta pasadas las tres de la tarde para retirar los medicamentos que le recetó su médico, y que le permiten atenuar los dolores que sufre en sus huesos por la artritis reumatoide que la aqueja desde hace más de diez años.

Esa fue la espera más larga que ha tenido que vivir en la farmacia del recinto. Sin embargo, no es una situación aislada: son muchos los pacientes que cada mes deben esperar horas y horas en distintos hospitales y centros de atención primaria de Chile para retirar sus fármacos. Una espera tan tortuosa como insalvable.

”En promedio son, al menos, cinco horas desde que llego al hospital y hasta que me voy con mis medicamentos”, dice Nancy, sentada en una silla. Ya lleva dos horas aguardando por su turno, que no parece estar cerca.

El presidente de la Comisión de Salud del Senado, Guido Girardi (PPD), afirma que ”esto es transversal en el sistema público. Pasa en todas partes y es inaceptable que una persona tenga que esperar más de ocho horas por un medicamento”.

El sistema es engorroso, aseguran los expertos. Para que un paciente pueda retirar un fármaco, primero debe esperar por una consulta con un médico que le dé una receta. Una vez que la tiene, debe acudir al recinto, hacer fila y esperar, en promedio, dos horas solo para entregarla en la farmacia.

Luego, debe sacar otro número y armarse de paciencia para ser atendido y que le entreguen los remedios de sus tratamientos. En todo eso pueden pasar días y muchos pacientes deben repetir el proceso en distintos recintos para obtener diferentes fármacos.

Según cuentan pacientes de varias farmacias de hospitales de la capital, solo en espera, en promedio, tardan entre cuatro y cinco horas e, incluso, no es poco frecuente que algunos de los productos no estén disponibles.

De acuerdo con el último informe de la Superintendencia de Salud (2015), solo el 26,8% de los establecimientos tiene stock de todos los medicamentos garantizados.

Fernando Espinoza (68) esperó más de tres horas en el Hospital El Carmen de Maipú para retirar los productos que le recetaron para tratarse el párkinson. Y cuando le tocó su turno, dice, recibió la siguiente respuesta: ”Me dijeron que no estaba lista mi receta. Y no es primera vez que me pasa. Uno pierde horas de su vida y a nadie le importa, esto parece una burla”.

En el Hospital de La Florida han buscado una solución a este problema, después de que a comienzos de este año Carabineros tuviera que intervenir ayudando en la entrega de medicamentos ante la molestia de pacientes enardecidos que habían esperado por más de ocho horas.

El recinto ha implementado un programa piloto en el que se reparten a domicilio los fármacos a 25 pacientes cada día.

Mientras tanto, Nancy Sepúlveda sigue aguardando su turno en la farmacia del Sótero del Río. En el box de atención un grupo de pacientes se aglomera molesto. La mujer se para a consultar qué es lo que ocurre. Luego vuelve y dice: ”Cerraron por hoy”. Toma sus cosas y se prepara para la rutina de mañana: seguir esperando.

Disponibilidad

Según datos de la Súper de Salud, solo el 26,8% de los recintos tiene todos los fármacos garantizados. Proyecto de atención preferente para tercera edad está en trámite.

El martes fue aprobado por unanimidad en la comisión de Salud del Senado el proyecto de ley que busca dar una atención preferente a todos los pacientes de la tercera edad que se atiendan tanto en el sector público como en el privado.

La iniciativa, que ahora pasará a la sala, ”establece atención preferente para los adultos mayores para obtener horas médicas, ser atendidos por un especialista, agendar la realización de exámenes y para una atención más rápida en el caso de los adultos mayores en las farmacias cuando retiran sus fármacos”, explica el senador Girardi.

De esta forma, obligaría a los servicios de salud a tener que dar una atención expedita y preferente a todas las mujeres mayores de 60 años y a los hombres mayores de 65. De igual manera, las clínicas tendrán que priorizar la atención de estos pacientes.

El parlamentario agrega que el proyecto busca ”que nunca un adulto mayor tenga que esperar más de media hora para obtener un medicamento o una atención médica”.

 

Máx, Chávez, El Mercurio