En el 2003, China acaparó los principales titulares de prensa al ser el epicentro del síndrome respiratorio agudo grave (o SARS, por sus siglas en inglés), una afección originada por un tipo de coronavirus nunca antes visto en humanos y que causó la muerte de casi 800 personas en al menos 24 países.

Hoy, casi 20 años después de este episodio, el gigante asiático vuelve a ser el centro de las noticias por temas sanitarios debido al nuevo coronavirus de Wuhan (2019-nCoV), cuyo primer caso fue detectado a finales del año pasado y que actualmente tiene un balance de 1.017 fallecidos (todos en territorio asiático) y más de 40.000 contagiados (en distintos lugares del mundo).

La acelerada propagación de la enfermedad en tan corto periodo generó que entes internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Foro Económico Mundial se pronunciarán al respecto e instaran a tomar ciertas medidas de acción y prevención, sobre todo a quienes se encuentran en suelo asiático.

De hecho, el máximo organismo sanitario decretó este brote de coronavirus como una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII), una alerta frente a «un riesgo para la salud pública de otros Estados a causa de la propagación internacional de una enfermedad».

«Nuestra mayor preocupación es la posibilidad de que el virus se propague a países con sistemas de salud más débiles y que no estén preparados para enfrentarlo», aseguró el director general de la OMS, Tedros Adhanom.

Nuevo coronavirus «de alta transmisibilidad»

Los coronavirus son una amplía familia de virus que pueden causar desde infecciones respiratorias leves, hasta casos tan graves como el ya mencionado SARS.

«En este caso [el nuevo coronavirus de Wuhan] nació de un huésped de origen animal que se transmitió de alguna forma al humano y que, lamentablemente, ha tenido un aumento de casos considerables», detalla el médico salubrista Edgardo Vera.

El especialista en salud pública resalta que, desde el punto de vista epidemiológico, cuando se hace frente a una epidemia o pandemia global se consideran aspectos que tienen que ver con la transmisibilidad, la gravedad y el impacto.

En ese sentido, uno de los desafíos que ha presentado este nuevo coronavirus es que, a pesar de tener una tasa de mortalidad inferior al 2% (baja con respecto a otras enfermedades como el SARS, por ejemplo), su transmisibilidad potencial oscila en un rango entre 1.4 y 2.5 personas por persona infectada (lo que también se conoce como R0 o número reproductivo básico).

Para Vera, este elemento fue clave para que la OMS determinara la emergencia de salud pública de importancia internacional y así establecer «acciones con los pacientes, el personal de salud e, incluso, las recomendaciones para cada uno de los Estados miembro del organismo».

Siguiendo estas recomendaciones, el Ministerio de Salud de Chile decretó el pasado 7 de febrero la Alerta Sanitaria, «medida que entrega facultades especiales a la autoridad para una rápida provisión de recursos y la toma de las medidas extraordinarias que sean necesarias para enfrentar un eventual brote», reseña el comunicado de prensa de la autoridad sanitaria nacional.

Síntomas, transmisibilidad y detección

Los principales síntomas generados por el 2019-nCoV van desde fiebre hasta tos seca, pasando por dolores de cabeza y dificultades para respirar. De hecho, por ser tan similares al de otras enfermedades es que se requiere de una prueba para poder detectarlo.

Para dicho análisis, se toman esputos o secreciones respiratorias y estas muestras se envían al laboratorio para obtener un resultado en cuestión de horas.

Vera recalca que el modo de transmisión del nuevo coronavirus es por gotitas, es decir, al igual que otras enfermedades respiratorias, se puede esparcir al estornudar, toser o al contacto con fluidos respiratorios.

«Aún está en análisis la potencialidad por aerosol [el virus es capaz de evaporarse fácilmente, aerosolizarse y permanecer suspendido por un período prolongado en el ambiente], un tema muy relevante dado que la transmisión por gotita varía entre uno y tres metros, mientras que vía aerosol es mucho más amplia», destaca Vera, quien también funge como encargado de Asuntos Públicos del laboratorio Sanofi.

Además, enfatiza en el hecho de que el 2019-nCoV, a diferencia de otras enfermedades, «tiene un periodo asintomático, en el que la persona puede estar contagiando a otras sin estar con síntomas, eso nos hace redoblar los esfuerzos ante este tipo de epidemias».

Polémica, censura y entrega de información

Otro de los aspectos que mediáticamente ha generado ruido sobre esta pandemia fue la actuación del Gobierno chino ante las primeras advertencias sobre el virus que hizo el médico Li Wenliang.

«El 30 de diciembre, el oftalmólogo Li Wenliang, escribió un mensaje alarmante en su grupo de amigos de la Facultad. […] el mensaje se hizo viral. Cuatro días más tarde, la policía le acusaba de difundir rumores, un cargo que puede acarrear hasta siete años de cárcel en China. Otros siete médicos recibieron la misma acusación», destaca un artículo de El País.

Sin embargo, y tras conocerse la gravedad del asunto, las autoridades chinas empezaron a tomar las medidas necesarias para evitar peores consecuencias.

«La emergencia de salud pública de importancia internacional es una atribución del director general de la OMS y que depende de la información que le proporciona el Estado miembro (China en este caso) más el comité de emergencia. Lo que hemos visto en medios de comunicación es que el comité de emergencia se estableció en tiempo y forma oportuna y que contaba con la información requerida», explica Vera.

El especialista en salud pública añade que, si bien hay cosas que no sabemos, ya sea por políticas de las autoridades chinas o por desconocimiento, «lo que sí podemos tener claro es que la OMS actuó».

Con respecto a la avalancha de información que se ha generado alrededor del tema, Vera insta adoptar una postura responsable al momento de difundir datos al respecto.

«Las informaciones desde redes sociales, los medios de comunicación y las autoridades sanitarias tiene que ser rigurosa, en el momento adecuado y fácil de entender para la ciudadanía, ya que, si alertamos más de lo que corresponde, estamos generando una histeria que es contraproducente para poder manejar de la mejor forma una epidemia como esta».

¿Cuándo habrá una vacuna para el coronavirus?

Aunque la comunidad científica china y los expertos de la OMS ya han avanzado en el estudio de este coronavirus, aún se trabaja por dar con alguna vacuna o antiviral que pueda contrarrestarlo.

«El brote partió en diciembre, al 7 de enero la secuenciación del virus estaba lista y el 12 disponible para la OMS, ese primer paso fue muy rápido. Sin embargo, pasar de eso a generar una potencial vacuna o un antiviral varía mucho dependiendo de la enfermedad», explica Vera.

Actualmente, tres laboratorios de innovación pertenecientes a nuestra cámara están trabajando en una vacuna que, se espera, estará lista en menos de 18 meses: Sanofi, GSK y Janssen.

Sin embargo, Vera agrega que las expectativas no pueden ser más altas de las que corresponden y que lo fundamental, más allá de una vacuna o un tratamiento, es reforzar las medidas de control de la epidemia para disminuir la tasa de transmisibilidad.

En relación a Latinoamérica y cómo enfrentar este tipo de escenarios en los que una epidemia se transmite de una forma acelerada, Vera rescata que estamos mejor preparados, en comparación a los años del SARS.

«Sin embargo, la realidad en nuestro continente es que la desigualdad en el acceso a la salud y a infraestructura sanitaria varía de forma muy significativa entre cada país, incluso dentro de los países puede haber diferencias que pueden disminuir el acceso universal a la salud […] Estamos mucho mejor que antes, pero los retos no dejan de ser importantes».

Recomendaciones de la OMS para evitar el contagio del 2019-nCoV

-Lávese las manos con frecuencia con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón.

-Al toser o estornudar, cúbrase la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo; tire el pañuelo inmediatamente y lávese las manos.

-Mantenga al menos 1 metro de distancia entre usted y las demás personas, particularmente aquellas que tosan, estornuden y tengan fiebre.

-Si tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, solicite atención médica a tiempo e indique a su prestador de atención de salud si ha viajado a una zona de China en la que se haya notificado la presencia del 2019-nCoV, o si ha tenido un contacto cercano con alguien que haya viajado desde China y tenga síntomas respiratorios.

-Si tiene síntomas respiratorios leves y ningún antecedente de viaje a China practique cuidadosamente una higiene respiratoria y de manos básica y quédese en casa hasta que se recupere, si es posible.

-Como precaución general, adopte medidas generales de higiene cuando visite mercados de animales vivos, mercados de productos frescos o mercados de productos animales.

-Evite el consumo de productos animales crudos o poco cocinados.