El sondeo arrojó que el 58% de los chilenos consume a lo menos un medicamento al día, mientras que en 2010 la proporción era de 53%.

La Encuesta Nacional de Medicamentos 2017 arrojó que el 58% de los chilenos consume a lo menos un medicamento al día, porcentaje que aumentó en cinco puntos respecto de la misma medición de 2010, cuando alcanzó 53%. De ese grupo, el consumo lo lideran mayoritariamente las mujeres, con 68%, versus los hombres, con 47%. El grupo etario que concentra el uso corresponde a los mayores de 65 años. No obstante, jóvenes y adultos también registran una alta ingesta.

El mismo sondeo muestra que el 13% de los consultados presenta lo que se denomina como »polifarmacia», es decir, el consumo de cinco o más fármacos. En este apartado, también son las mujeres las que lideran las cifras, y el grupo de adultos mayores concentra el uso.

El análisis incluyó, además, un cuestionario en el que se preguntó cómo fueron adquiridos los medicamentos y quién los recetó. Respecto de este último punto, 66% dijo haberlos obtenido a través de un médico general, 20% a través de un psiquiatra y 6,2% reveló haber sido él mismo quien se indicó el medicamento, entre otros orígenes.

Frente a la consulta de dónde obtuvo el remedio, 65,2% dijo haberlo conseguido en el consultorio, hospital o red de salud pública, mientras que 30,4% reveló que lo compró en una farmacia de manera particular. En tanto, 1% admitió haber adquirido sus fármacos en ferias libres o en la calle, lo que está prohibido.

Acceso y enfermedades

La subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, explicó que los resultados muestran el mayor acceso a los medicamentos que existe en Chile. «Más de 50% de la población consume medicamentos como resultado de políticas públicas que han ampliado el acceso, como el aumento de la disponibilidad de genéricos bioequivalentes de menor costo, la entrega gratuita de medicamentos en patologías con tratamientos de alto costo, aumento de la cobertura de patología GES y mejora de la eficiencia en la gestión del fondo de farmacia en atención primaria de la salud, entre otras», dijo Daza.

Añadió que hay factores demográficos que influyen en este resultado, como «el aumento del envejecimiento de la población y, por lo tanto, el incremento del número de adultos mayores que requieren de tratamientos para mejorar su calidad de vida».

Si bien estadísticamente no se puede hablar de un fuerte aumento entre 2010 y 2017, para María Teresa Venezuela, exdirectora del ISP y vicedecana de Investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, que el 58% de la población consuma a lo menos un fármaco al día »es un porcentaje alto. Y para qué decir en adultos mayores, donde el consumo llega a 90%».

Para Stephan Jarpa, exdirector del Instituto de Salud Pública (ISP) y actual director de la Agencia Regulatoria Inhouse, el alto porcentaje de población medicada no es solo parte de la realidad chilena, sino también un reflejo de lo que ocurre en el ámbito internacional. «Existe una alta población medicada en el mundo», precisó.

«Chile está en el rango de otros países de Latinoamérica, mientras que en Estados Unidos el consumo es superior. Argentina, por ejemplo, registra 55% de la población con ingesta de medicamentos al día», explicó.

El experto sostuvo que »el alza de 3 o 4 puntos entre 2010 y 2017 es una tendencia normal, natural, y no es preocupante desde el punto de vista farmacéutico». Sin embargo, advierte que esa cifra seguirá subiendo, ya que »todas las personas toman un medicamento al momento de tener un malestar».

Jean Jacques Duhart, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Innovación Farmacéutica (CIF), puntualiza que en ese sentido «se aprecia un problema serio», dado el nivel de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y obesidad que muestra la sociedad chilena. «Eso va a seguir agudizándose a medida que la sociedad envejece. Tenemos que adelantarnos y actuar porque, si no, llegaremos tarde y la cuenta saldrá cada vez más cara», advirtió.

Es por ese inminente incremento de la ingesta de remedios que Valenzuela plantea que la preocupación debiera estar centrada en «trabajar en la prevención, para tener una población más sana y menos medicalizada. Definitivamente, tenemos que derivar más recursos a la prevención de nuestra población».

 

 

Lorena Leiva y Gabriela Sandoval, diario La Tercera.