Esta industria está muy consciente de la enorme responsabilidad que tiene con los pacientes y la sociedad en cuanto a aportar una colaboración sin precedentes para encontrar una solución al COVID-19.

La industria de innovación farmacéutica está muy consciente de la enorme responsabilidad que tiene con los pacientes y la sociedad en cuanto a aportar una colaboración sin precedentes para encontrar una solución al COVID-19. En esa línea, Mariela Formas, vicepresidenta ejecutiva de la Cámara de la Innovación Farmacéutica (CIF), explica que «Hoy, todos los laboratorios de innovación están trabajando contra el tiempo en equipos colaborativos para paliar la crisis sanitaria que vivimos, aportando todo nuestro conocimiento y experiencia únicos en el descubrimiento y desarrollo de medicamentos y vacunas, y también toda la experiencia construyendo capacidad de fabricación y redes de distribución.

En este sentido, este viernes se firmó el “Call to Action” que congrega a los principales actores de la salud en el entorno global (BMGF, CEPI, Gavi, Fondo Mundial, UNITAID, Wellcome Trust, Banco Mundial, OMS) y así como el mundo privado y público, en una colaboración histórica, global y que tendrá un tiempo limitado para acelerar el desarrollo, producción y el acceso equitativo a diagnósticos, terapias y vacuna contra el nuevo COVID-19.

¿Cuál es la posición de los laboratorios de innovación farmacéutica en el marco del trabajo que se está haciendo a nivel mundial para buscar una vacuna en contra del Coronavirus?

En el entorno local estamos trabajan- do para asegurar el abastecimiento de medicamentos de innovación para Chile, y trabajando en conjunto con autoridades para proteger a los pacientes de mayor riesgo bajo los programas de GES y la Ley Ricarte Soto, adelantando los medicamentos en dosis de 3 meses y ampliando los programas de atención domiciliaria de los laboratorios para los pacientes de la Ley Ricarte Soto para que puedan llegar sus medicamentos a sus hogares y evitar el riesgo de contagio de estos pacientes críticos.

Adicionalmente estamos trabajando en otras iniciativas como la donación de elementos de protección personal y equi- pos de tecnología para testeos de COVID-19, así como la disposición de nuestro personal de salud para el sector público, entre otras.

¿Cómo se trabaja en potenciar la innovación en el sector farmacéutico?

Generando un tejido que fomente un ecosistema de innovación biofarmacéutica. Chile cuenta con un enorme potencial en términos de capital humano, se requiere ahora potenciar las iniciativas público-privadas y conectar al mundo de investigación local con el global, así como investigadores que se conecten con las necesidades de las corporaciones globales. Desde la cámara creemos que potenciar la innovación farmacéutica local es clave y para ello tenemos iniciativas que apuntan al fomento de startups y científicos locales en el sector biomédico, como el concurso de biomedicina de la cámara. Por otra parte, la intensa inversión en estudios clínicos que realizan los laboratorios de innovación en Chile, donde somos líderes en la región, genera sin duda un enorme incentivo a la investigación trasnacional que implica a su vez un impulso a la investigación básica local.

¿Cómo se protegen en Chile la propiedad intelectual de la industria farmacéutica?

Chile hoy cuenta con una institución solida en propiedad intelectual, INAPI, que fue concebida con los más altos estándares a nivel global en el ámbito de la protección de la invención y transferencia del conocimiento. Sin embargo, existen voces detractoras de tal institucionalidad que siembran un manto de incertidumbre sobre la institucionalidad que hoy tenemos, poniendo en riesgo no solo el incentivo a la innovación, sino también el acceso a medicamentos innovadores en Chile.

Chile hoy cuenta con una institucionalidad sólida que genera la necesaria certidumbre para el fomento de la innovación en momentos de normalidad y, a su vez, otorga al Estado, con la misma claridad, la potestad de actuar en forma seria, rigurosa y con total claridad en momentos de urgencia nacional o estado catástrofe, como lo que estamos viviendo hoy. Es de suma importancia para fomentar la innovación farmacéutica en todo sentido y en ello es clave mantener la institucionalidad y reglas claras.