La industria farmacéutica de innovación se ha comprometido a la mejora de la salud de la humanidad a través de la investigación, desarrollo, producción, comercialización y seguridad de  nuevos medicamentos de calidad, de acuerdo con los estándares de buenas prácticas definidos internacionalmente.

Como parte de su compromiso con la salud, la industria tiene la obligación y la responsabilidad de proporcionar información precisa acerca de sus productos a los profesionales de la salud, instituciones de salud y asociaciones de pacientes, con el fin de utilizar correctamente los medicamentos prescritos, además de actuar bajo estrictos principios éticos en el desarrollo de su actividad investigativa.

La industria farmacéutica de innovación es la principal fuente de información acerca de sus propios productos y reconoce su responsabilidad de asegurar que la información del producto es correcta y no induce a error. La publicidad y promoción de los medicamentos son fundamentales para informar a los profesionales sanitarios sobre los nuevos medicamentos y nuevos usos para medicamentos existentes. La información proporcionada debe ser objetiva y veraz. También debe cumplir con todas las leyes y reglamentos pertinentes. Las indicaciones terapéuticas y condiciones de uso deben estar basadas en la evidencia científica válida y deben incluir declaraciones claras con respecto a los efectos secundarios, contraindicaciones y precauciones.

La autorregulación, a través del Código IFPMA de buenas prácticas, por los códigos de cada empresa asociada, establece normas para la promoción ética de los medicamentos.

Durante proceso de innovación farmacéutica, los laboratorios asociados a CIF también se rigen por los principios éticos fundamentales[i] en la investigación en seres humanos, los que son:

  • Principio de autonomía. Respecto a las personas y a su autodeterminación. Respeto a las personas con autonomía menoscabada. Uso de consentimiento informado como proceso fundamental.
  • Principio de beneficiencia y no-maleficiencia. Búsqueda del bien, es decir, lograr los máximos beneficios y reducir al mínimo el daño y la equivocación.
  • Principio de Justicia. Obligación ética de tratar a cada persona de acuerdo a lo que es moralmente correcto y apropiado.


[i] Declaración de Helsinki de 2964 y sus posteriores modificaciones y Directrices de Buenas Prácticas Clínicas de la Conferencia Internacional de Armonización (ICH) de 1996 y sus posteriores modificaciones.