¿Qué dice el Proyecto de Ley de Fármacos II?

  • La modificación al Art. 128 bis restringirá la apariencia de la marca de forma extrema en una de las caras principales de envases y rótulos, limitando su tamaño, y privilegiando al DCI o Genérico.

Se limita la posibilidad de información del paciente


  • Esta propuesta reducirá la transparencia y la competencia en el mercado, al no permitir al paciente diferenciar adecuadamente productos con calidades desiguales.
  • El paciente verá fundamentalmente la DCI en los rótulos y envases y no el nombre de fantasía de los productos farmacéuticos, en un contexto de calidad desigual de medicamentos. Es necesario recordar que, en Chile, aún existe un 45% de medicamentos que no han demostrado bioequivalencia o equivalencia terapéutica.
  • Al ser esta normativa exclusiva para Chile -e inédita a nivel internacional- y en consideración a que aproximadamente el 60% de estos medicamentos son importados desde el exterior y producidos en plantas internacionales para el mercado global, ello podría afectar la continuidad de productos para Chile (rotulado exclusivo para el país) o incremento en los costos asociados.
  • La afectación de la marca vulnera tratados y acuerdos internacionales suscritos por Chile en materia de Propiedad Intelectual y uso de marcas comerciales.

“La marca es información para el paciente y al limitarla perjudica la decisión de adquirir un medicamento de calidad, con eficacia y seguridad garantizada, ya que Chile no es un mercado que asegure una calidad equiparable en todos sus medicamentos. No todos son intercambiables”.