Este 10 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, un momento para reflexionar respecto a la realidad de quienes padecen de este tipo de enfermedades. Más aún, si vemos que Chile es un país con altas tasas de patologías mentales, donde la presencia de trastornos mentales a largo plazo ha derivado en una importante disminución en la calidad de vida, problemas de salud física y una alta tasa de mortalidad prematura.

Las enfermedades mentales imponen altos costos económicos tanto para las personas como para el país, afectando negativamente a los individuos que las padecen, a sus familias y a la sociedad en su conjunto. A modo de ejemplo, la depresión tiene un mayor costo total de manejo que el cáncer. 

Y si bien el Ministerio de Salud ha reconocido crecientemente la relevancia de los problemas de salud mental, el financiamiento de esta no ha aumentado según las necesidades existentes. Chile cuenta actualmente con planes y programas de salud mental, pero el gasto público en este tipo de patologías llega solo al 2,4% del gasto total en salud, muy lejos de la recomendación mínima de la OMS y de la media de los países miembros de la OCDE.

Por ello, cobra importancia el principio de equidad que recoge el Plan Nacional de Salud Mental 2017-2020 del Ministerio de Salud, en el cual se plantea profundizar en materia de acceso a la salud mental, prevención y tratamiento de los trastornos mentales y  rehabilitación e inclusión sociocomunitaria, apoyo que debe entregarse en forma coordinada entre los distintos sectores del Estado y con organizaciones de la sociedad civil.

En este sentido, como Cámara de Innovación Farmacéutica creemos que la salud mental es un tema de suma sensibilidad, por lo cual es importante educar en la materia y prevenir la automedicación. Para ello, es fundamental incrementar sustancialmente el gasto público y establecer una política sustentable y estructurada, tanto para el financiamiento de enfermedades de alto costo como para enfermedades de baja prevalencia o raras.

Asimismo, la investigación en salud, y particularmente en salud mental, es fundamental para poder mejorar los sistemas de salud y la atención directa de las personas. Por esto, es importante disponer de recursos pertinentes para la investigación en salud mental, de manera de contar con las herramientas adecuadas para transformar los datos de la investigación en conocimiento y posibilidad de nuevas formas de prevención y tratamiento de estas enfermedades.

El propósito de los laboratorios pertenecientes a la Cámara de Innovación Farmacéutica es justamente ofrecer la disponibilidad y acceso racional de toda la población a medicamentos eficaces y de calidad, para lo cual se realiza una constante inversión en la investigación de nuevos fármacos que serán fabricados bajo los más exigentes estándares internacionales de calidad.

Es necesario que todos estos esfuerzos se generen de manera colaborativa entre el Estado y la sociedad civil, de manera de abordar temáticas comunes en el ámbito de la salud mental en beneficio de la calidad de vida de las personas.

Revisar: Plan Nacional de Salud Mental 2017-2020